
Bodas en Santander y Cantabria
Música en directo para bodas en Santander y Cantabria
Ceremonia, cóctel y fiesta con música en vivo en Santander, Comillas, Santillana del Mar, Noja y todo el interior. Formato solo, dúo o trío.
Santander y alrededores
Toda Cantabria en menos de hora y media
Desde Castro-Urdiales, Santander está a cincuenta minutos y prácticamente cualquier punto de la comunidad a menos de hora y media. Cantabria es pequeña, y eso permite trabajar toda la región sin que el desplazamiento se convierta en una parte importante del presupuesto.
He tocado en los tres tipos de espacio que se reparten las bodas de aquí: la finca con vistas al mar, la casona o palacio de piedra en el interior, y el hotel o restaurante de ciudad. Cada uno pide un montaje distinto y, sobre todo, un volumen distinto.
Trabajo Santander, El Sardinero, Comillas, Santillana del Mar, San Vicente de la Barquera, Noja, Isla, Somo, Torrelavega, Cabezón de la Sal y los valles del interior.
Cantabria por zonas
Dónde toco
Toda la comunidad entra en mi radio habitual. Estas son las áreas donde más trabajo.
Lo que aprendí tocando aquí
La finca con vistas tiene trampa
Las fincas con vistas al mar son las más solicitadas de Cantabria y las más difíciles de sonorizar. Están en alto, casi siempre en exterior, y el viento que hace bonitas las fotos se lleva el sonido. La solución no es subir el volumen —eso solo consigue que la gente hable más alto—, sino colocar los altavoces bajos y cerca, y tocar un repertorio que aguante.
El palacio o la casona son lo contrario: la piedra devuelve tanto sonido que hay que quitar, no poner. Ahí es donde el formato solo brilla y donde un trío mal colocado se convierte en ruido.
Y el hotel de ciudad tiene el problema más prosaico de todos: la hora de corte por normativa de ruido. Conviene saberla antes de diseñar la fiesta, no a las dos de la mañana.
Dudas frecuentes
Lo que me preguntan en Cantabria
Cincuenta minutos por la A-8. Es un trayecto que hago con frecuencia, así que no supone un recargo desproporcionado ni me impide llegar con margen para probar sonido con calma.
Sí. Cabárceno, el valle de Cabuérniga, Selaya, Villacarriedo o los valles pasiegos entran todos en un radio razonable. Lo único que cambia respecto a la costa es que conviene salir con más margen porque las carreteras del interior son más lentas de lo que dice el navegador.
Sí, y de hecho se trabaja mejor. Un planner que ya tiene el guion del día me ahorra media docena de correos y evita el problema clásico: que la música y el catering tengan dos versiones distintas de a qué hora entra el postre.
Sí, y son espacios especialmente agradecidos. Un claustro o un salón de casona tienen piedra y altura, que dan reverberación natural: se puede tocar con menos amplificación y suena más bonito que en una carpa. Lo que hay que mirar de cerca es dónde está el cuadro eléctrico.
Es de las que más me gustan. Con treinta invitados el formato solo suele bastar y la música puede ser mucho más íntima: se oye la respiración, se puede cantar sin micro en la ceremonia y la gente escucha de verdad.
Nunca podré olvidar el día más feliz de mi vida, pero cada vez que escucho una de tus canciones me recuerda a la recepción en el restaurante rodeado de mi familia y escuchando tu voz tan maravillosa.
Muy profesional y muy buen artista. Merece la pena el trabajo que hace para pasar un gran día con buena música en directo.
Muy profesional y recomendable. Volvería a contar con Auri.

Siguiente paso
¿Tenéis fecha en Cantabria?
Decidme el día y el sitio y os contesto en menos de veinticuatro horas si estoy libre.